Desespero.
Lloro.
Vuelvo a empezar.
Tristeza que consume mi mente,
somete al resto de mis emociones
y emerge exclusivamente para hundirme.
Ya no lucho contra ella.
Esperando que pase
me entretengo en mis pesares.
Pero tratando de ganarle terreno a las lágrimas,
caigo inevitablemente en el llanto.
Lloro.
Respiro.
Pienso.
Vuelvo a empezar.
No hay comentarios:
Publicar un comentario