domingo, 13 de febrero de 2011

Mademoiselle Juliette

Cansada de estar atrapada
se refugia en una vida de fiesta
sin preocuparse ni pensar
en lo que le atañe realizar.

Huyendo del que la ideó,
no advierte tampoco
a quien grita desesperado
desde el suelo a su balcón.

Inconciliables diferencias
se imponen entre ella y él.
Sus familias se odian a muerte
y Juliette tiene que escoger.

Persiguiéndola con la pluma,
William no ceja en su intento.
Solo quiere someterla a su voluntad
y continuar con este enredo.

Mas el puro libertinaje
se apresta a cobrar su precio,
y mientras la ignorancia es cómplice
Juliette descansa en su lecho.

2 comentarios: