Él solo la perseguía.
Infinitamente en círculos,
Ninguno se rendía.
Ella siempre que no,
él siempre que sí.
Nunca se dijeron nada.
Simplemente lo sabían.
Sus padres lo descubrieron.
Castigo a ella le impusieron.
Escapó de él sin previo aviso.
Ella jamás volvió.
Refugiada en el bosque
el viento la oyó llorar.
El viento le dijo que era ella una flor.
Ayuda a la luna él pidió.
Ya sin esperanzas
hasta la luna se compadeció.
En un pajaro lo convirtió
para que a ella buscara.
De flor en flor,
por años la buscó.
En soledad murió.
Ella nunca supo el amor que le había tenido.
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