"Yo sabía que había dicho muchas cosas que no eran socialmente permitidas y que ellos habrían preferido no escuchar. Me alegré en lo más hondo de mi alma de haber podido hacerlo. Saboreé el delicioso gulyás que tenía al frente mío, brindando a mi salud para mis adentros. Sí estaba enamorada: enamorada de mí misma, de mis ideas y de mi maravillosa falta de tacto. Cuando terminamos de cenar, la conversación se había tornado monótona pero yo estaba de muy buen humor. Insistí en pagar la cuenta, y nadie puso mayor oposición: sentí que, en cierta forma, estaba comprando sus almas."
Che... me suena mucho... lo escribiste o lo citaste?
ResponderEliminarAlgo como de uno de esos libros... o tal vez simplemente te chuparon el alma :P
VAMPYR!!!!!!
ResponderEliminar