miércoles, 3 de noviembre de 2010

Gente

Como mil agujas de hielo
miradas que traspasan.
Juzgando, imaginando.
Lastimando.

Sin embargo algo les falta.
Alguien les ganó de mano.
Porque yo ya no siento nada
y ellos siguen mirando.

Curiosos, hambrientos de desgracia,
deambulan cual cuervos
esperando que me derrumbe,
a falta de aquel que estaba.

Pero por más fuerte que sea la mirada,
de mi no conseguirán nada.
Ni una lágrima, ni quejido,
yo no soy transparente, ni estoy agujereada...





PD: muy en versito quedó. Pero bueno, es lo que salió...

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