jueves, 10 de diciembre de 2009

solo hizo falta un beso

Volaba. Volaba! No lo creí. En ese momento me embargaban una felicidad y una sorpresa que hicieron que hasta me olvidara del sufrimiento que me había causado esa persona, esa que estaba alrededor mío y me sostenía con fuerza pegada a él. Nicolás. Ese ángel de cabellos morenos y ojos verdes trasparentes que había aparecido un día en la puerta de mi casa preguntando donde había una gomería porque se le había pinchado la rueda de la bicicleta y me dijo: "si me ayudas, un día de estos te llevo a volar". Yo no le creí. Y mis dudas se fueron transformando en certezas al ver que el "día de estos" se aplazando con los años, años en los que Nico me prometió todo y no pasó de ser mi amigo; un amigo con muchos privilegios... y muchas libertades. La primera novia suya que me presentó fue mi mejor amiga, y así fueron desfilando chicas con el correr de los años, a la cuarta que me presentó me di cuenta de que para mí era más que un amigo, pero como él seguía trayendo novias yo me callé la boca. Y me fui guardando todo. Y obviamente, un día exploté y como no podía ser de otra manera, enfrente de Nicolás. Le dije todo, desde ese día que me prometió llevarme a volar (una de las dudas que se convirtieron en certezas: era puro verso) hasta lo que sentía por él. Lo dejé ahí donde estaba, con la palabra en la boca y yo me fui con las lágrimas en los ojos. No salí de mi casa por tres días, decí que estábamos en vacaciones. Hasta que una noche, la de mi cumpleaños (oportunamente) salí al jardín de atrás para ver las estrellas y me encontré a Nicolás, sentado en mi hamaca, mirándome muy fijamente, como si pudiera mirar el alma de las personas o por lo menos, la mía. Yo me quedé helada en la entrada del patio. Él se me acercó y me dijo en un susurro: "feliz cumpleaños, no creas que me voy a olvidar, así como tampoco me olvido tu color favorito, tu peli , tu libro, tu canción favoritas... igual que lo que siento por vos no me lo voy a olvidar nunca." Y sin más preámbulo, me abrazó y me besó. Y ahí estaba yo, volando entre las estrellas con Nicolas alrededor mío y yo pegada a él.

1 comentario:

  1. jeje, historia inspirada en las millones de amor que lei, empezando por 12 cuentos para chicos enamorados...

    espero que al que lo lea le guste.

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